Philipsburg es la capital del Sint Maarten neerlandés y el lugar que la mayoría de los visitantes ve primero: una cuadrícula compacta de cuatro calles sobre un estrecho banco de arena, con la curva de Great Bay a un lado y el Great Salt Pond al otro. Se fundó en 1763 y debe su nombre a John Philips, un capitán escocés al servicio de los Países Bajos; durante dos siglos vivió de la sal que se rastrillaba en la salina que tiene detrás.
Hoy vive de los cruceros. En un día de mucho movimiento, varios atracan en los muelles de Pointe Blanche, en el extremo oriental de la bahía, y la ciudad se llena de pasajeros que compran joyas, relojes, electrónica y licores libres de impuestos en Front Street. Ven un día con un solo barco —o a partir de las cuatro de la tarde, más o menos— y encontrarás una agradable ciudad caribeña con una playa larga, un paseo marítimo lleno de bares y unos cuantos edificios antiguos de verdad.
Es además el principal nudo de ferris de la isla: los barcos a San Bartolomé y Saba salen de los puertos deportivos de la ciudad, y casi todos los tours por la isla empiezan o terminan aquí. Si llegas en barco, consulta los horarios en nuestra guía para el día de crucero.
Qué hacer: Philipsburg
Recorrer Front Street y Back Street
Front Street (Voorstraat) es la arteria de las compras libres de impuestos: joyerías, tiendas de electrónica, de lencería de hogar y de licores, con callejones estrechos llamados steegjes que atajan hacia la playa. En muchas tiendas se puede regatear y no hay impuesto sobre las ventas, pero conviene saber cuánto cuestan las cosas en tu país antes de comprar algo caro. Back Street, una manzana hacia el interior, es donde los isleños compran ropa y donde los precios son más bajos.
Ver el juzgado y Wathey Square
El juzgado blanco de contraventanas verdes que mira al muelle se construyó en 1793 y es el emblema de la ciudad; ha sido residencia del gobernador, cárcel, parque de bomberos y oficina de correos, y todavía funciona como tribunal. La plaza que tiene delante es el punto de encuentro natural y el sitio para orientarse.
Pasar una hora en Great Bay Beach y el paseo marítimo
La playa urbana recorre Philipsburg de punta a punta, respaldada por un paseo pavimentado de bares de playa y restaurantes que alquilan tumbonas y sombrillas, normalmente con un cubo de cervezas incluido. El agua es tranquila y suele estar clara. No es la playa más bonita de la isla, pero sí la más cómoda al bajar de un barco.
Probar el guavaberry y visitar los pequeños museos
El licor de guavaberry, hecho con ron y una baya silvestre local, es la bebida tradicional de la isla; el Guavaberry Emporium de Front Street ofrece degustaciones en una antigua casa urbana. El modesto Sint Maarten Museum repasa la historia de la isla, de los arahuacos al huracán Irma, y los cinéfilos buscan la exposición de un maquillador que trabajó en las primeras películas de Star Wars.
Subir a Fort Amsterdam
En la península que separa Great Bay de Little Bay se alzan las ruinas bajas de Fort Amsterdam, que los neerlandeses empezaron en 1631 y los españoles tomaron poco después. Queda poco más que muros y cañones, pero la vista de la bahía y de los cruceros es excelente, y en los acantilados anidan pelícanos. Se accede por los terrenos del resort de Little Bay: pregunta en la entrada.
Hacer esnórquel o caminar bajo el agua en Little Bay
La bahía resguardada situada justo al oeste de la ciudad es la base de dos actividades acuáticas sencillas: salidas en barco a un pequeño parque de esculturas submarinas y paseos con casco por el fondo del mar para quienes no nadan. Las dos son lo bastante cortas para un día de escala.



Cómo llegar: Philipsburg
- Desde el puerto de cruceros: unos 15–20 minutos a pie por un camino llano y señalizado, o unos minutos en taxi acuático cruzando la bahía hasta el muelle de la ciudad. El taxi acuático vende una pulsera económica válida para todo el día.
- Desde el aeropuerto y Simpson Bay: 20–40 minutos en taxi o coche de alquiler según el tráfico, que puede ser denso en torno a Simpson Bay y Cole Bay en hora punta.
- En minibús: los minibuses compartidos, con el destino en un cartel en el parabrisas, van de Maho, Simpson Bay y Marigot a Philipsburg por un par de dólares. Párales con la mano en la carretera principal.
- Aparcamiento: las calles son estrechas y de sentido único; usa los aparcamientos del lado de la salina en vez de dar vueltas por Front Street.
Consejos prácticos
- Mira cuántos barcos hay en puerto. Con cuatro o más, haz las visitas en otra parte por la mañana y ven a la ciudad cuando empiece la calma de la tarde.
- El dólar estadounidense se usa en todas partes y es la moneda en la que se indican los precios. Las tiendas aceptan tarjetas sin problema; lleva billetes pequeños para las tumbonas, los minibuses y el taxi acuático.
- Muchas tiendas cierran los domingos y festivos, salvo que haya un barco en puerto.
- La mejor luz para fotografiar el juzgado es la de la mañana; para la bahía y los barcos, la de última hora de la tarde desde el paseo marítimo o Fort Amsterdam.
- ¿Quieres algo más que compras? Los tours de medio día que salen de aquí recorren los dos lados de la isla y aún dejan tiempo para Front Street.
Los mejores tours: Philipsburg
Estas experiencias bien valoradas son la forma más sencilla de conocer Philipsburg:
Tour por la isla desde US$53 Sint Maarten: tour de medio día por los lados francés y neerlandés
El circuito clásico para quien viene por primera vez y uno de los tours de Sint Maarten con más opiniones en GetYourGuide: la vuelta a la isla en autobús con guía, cruzando la frontera abierta hasta Marigot y Grand Case y regresando por la playa del aeropuerto.
- Los dos países en un solo recorrido
- Compras en Marigot y rato de playa en Grand Case
- Parada para ver los aviones en Maho Beach
Tour por la isla desde US$62 Sint Maarten: tour por los diez imprescindibles de la isla
Un circuito más largo y completo que los tours de medio día: las playas de Orient y Maho, una destilería de ron, fuertes, miradores y paradas para probar comida local, con salidas por la mañana. Más paradas, más horas y muy buena relación calidad-precio.
- Una vuelta completa a la isla
- Orient Beach y Maho Beach
- La destilería Topper’s Rhum y una tienda de quesos holandeses
Paseo submarino desde US$110 SeaTrek: paseo submarino con casco
Un paseo guiado bajo el mar, diseñado para que quienes no saben nadar lo hagan con la misma comodidad que los nadadores. No hace falta titulación de buceo.
- Un paseo guiado bajo el agua
- Pensado tanto para quien no sabe nadar como para nadadores
- Con guía en todo momento
Salida de esnórquel desde US$45 Esnórquel en el parque de esculturas submarinas
Un corto trayecto en barco desde Little Bay hasta un parque de esculturas submarinas, con equipo e instrucciones incluidos. Rápido, económico y cerca de Philipsburg.
- Barco desde Little Bay
- Esnórquel sobre esculturas sumergidas
- Equipo, instrucciones y entrada al parque incluidos




